Kauaʻi vuelve a recibir visitantes a medida que la isla pasa de la respuesta a la emergencia a la recuperación económica tras el huracán Lowell. Las autoridades informan que más del 91% de los clientes ya tienen el suministro eléctrico restablecido, aunque advierten que las comunidades gravemente dañadas y algunos servicios siguen restringidos.
Las autoridades del condado indicaron que el alcalde Derek Kawakami está animando a los visitantes a apoyar a los restaurantes, tiendas y operadores turísticos locales, lo que supone un cambio con respecto al período inmediatamente posterior a la tormenta, cuando se pidió a los viajeros que aplazaran sus viajes. La actualización sobre la recuperación recalcó que se debe seguir evitando Wainiha y Hāʻena mientras los equipos continúan trabajando en la costa norte.
La reapertura tiene consecuencias importantes para la economía de la isla, que depende en gran medida del gasto de los visitantes. Un informe de AP describió fuertes pérdidas de ingresos, despidos y riesgos de cierre entre las pequeñas empresas tras la paralización del turismo, y los propietarios locales ahora piden a los viajeros que regresen con precaución y gasten en la zona.
Las recomendaciones oficiales de viaje no indican que Kauaʻi haya vuelto completamente a la normalidad. La guía para visitantes, actualizada el 18 de septiembre, recomienda a los viajeros confirmar el alojamiento, los vuelos, el transporte y las actividades directamente con los proveedores. Algunos alojamientos y negocios están funcionando, mientras que algunas zonas de la costa norte necesitan más tiempo para recuperarse.
Las mismas directrices indican que, al momento de la actualización, seguía vigente un aviso de conservación de agua en toda la isla y una alerta por aguas turbias. Se solicita a los visitantes que eviten las zonas restringidas, que consideren las señales de tráfico averiadas como señales de alto en las cuatro direcciones y que dejen espacio para los equipos de servicios públicos y la maquinaria pesada. Si los servicios esenciales no están disponibles, la autoridad recomienda reprogramar la visita a Kauaʻi en lugar de cancelar el viaje a Hawái por completo.
Los servicios públicos también se están reanudando gradualmente. El condado informó que el servicio regular de autobuses y transporte adaptado se reanudó el 14 de septiembre y que las tarifas son gratuitas hasta el 30 de septiembre, aunque dos rutas exprés Anahola-Waimea permanecen suspendidas. Muchos parques reabrieron el 16 de septiembre, pero varios parques de playa y otras instalaciones siguen cerrados debido a los daños causados por la tormenta.
Un aviso posterior del condado, , indicaba que los servicios e instalaciones adicionales estaban volviendo a la normalidad a medida que mejoraban las condiciones. No obstante, las autoridades instaron a los residentes y visitantes a mantener la precaución en las zonas donde se realizan las reparaciones y en las áreas que sufrieron daños importantes.
Los centros de recuperación en Hanalei y Kōloa están brindando información y asistencia a los residentes. El personal laboral estatal tenía previsto ayudar con las solicitudes de seguro de desempleo y las consultas laborales, lo que refleja los efectos de la tormenta tanto en los trabajadores como en la infraestructura física.
La reapertura, por lo tanto, conlleva dos mensajes: los negocios en funcionamiento necesitan clientes, pero el acceso de los visitantes sigue condicionado a la preparación de las autoridades locales. Se pide a los viajeros que decidan continuar su viaje que verifiquen sus planes, eviten visitar barrios afectados y destinen su gasto a los negocios locales que siguen funcionando, sin interferir en las labores de recuperación.
Este enfoque gradual marca una nueva fase tras las interrupciones en el aeropuerto, las carreteras y el suministro eléctrico que se abordaron anteriormente durante la emergencia. No pone fin a la respuesta ante el desastre; busca reactivar un sector crucial de la economía de Kauaʻi mientras continúan las labores de restauración y la asistencia a los hogares.