Apple advierte que sus ingresos trimestrales disminuirán por primera vez en 13 años, ya que el crecimiento de las ventas de iPhone se ha ralentizado hasta casi cero, lo que plantea una pregunta que ha rondado a la empresa tecnológica más valiosa del mundo durante años: ¿cuánto tiempo podrá el iPhone seguir sosteniendo el negocio?
La compañía reportó ingresos récord de 75.900 millones de dólares y una utilidad neta de 18.400 millones de dólares en el primer trimestre fiscal, que finalizó el 26 de diciembre. Sin embargo, las ventas de iPhones aumentaron solo marginalmente en comparación con el año anterior. Apple vendió 74,8 millones de iPhones en el trimestre, frente a los 74,5 millones del mismo período del año anterior.
Lo más sorprendente fueron las perspectivas de la compañía. Apple anunció que se espera que los ingresos del trimestre de marzo se sitúen entre 50.000 y 53.000 millones de dólares, por debajo de los 58.000 millones registrados en el mismo trimestre del año anterior. De confirmarse esta previsión, supondría el primer descenso interanual de los ingresos trimestrales de Apple desde 2003.
El iPhone alcanza una nueva etapa
El iPhone sigue siendo el pilar del modelo financiero de Apple. Representa la mayor parte de los ingresos de la compañía e impulsa las ventas de aplicaciones, accesorios, servicios y otros dispositivos. Durante años, el sólido crecimiento del iPhone permitió a Apple compensar las debilidades en otras áreas de su cartera de productos.
Ese crecimiento se está desacelerando drásticamente. Los 74,8 millones de iPhones vendidos en el último trimestre representaron un aumento de tan solo un 0,4 por ciento con respecto al año anterior, el menor incremento anual desde que se lanzó el dispositivo en 2007.
La comparación resulta difícil porque el iPhone 6 y el 6 Plus desencadenaron un extraordinario ciclo de actualización a finales de 2014. Sus pantallas más grandes convencieron a muchos clientes existentes de reemplazar sus teléfonos antiguos, al tiempo que atrajeron a usuarios de plataformas de la competencia.
El iPhone 6S y el 6S Plus introdujeron mejoras como 3D Touch, procesadores más rápidos y cámaras mejoradas, pero los analistas dicen que esos cambios no han generado la misma urgencia por actualizarse.
China aumenta la incertidumbre
China se ha convertido en uno de los mercados más importantes para Apple, pero la debilidad económica y las fluctuaciones cambiarias complican las perspectivas. El director ejecutivo, Tim Cook, afirmó que la compañía observa señales de desaceleración en Hong Kong y otras partes de la región, a pesar de que China continental sigue siendo estratégicamente importante.
Apple se ha expandido agresivamente en China, abriendo tiendas minoristas y colaborando con las principales operadoras de telefonía móvil del país. La enorme población del mercado y su creciente clase media lo convierten en un elemento clave para las expectativas de crecimiento a largo plazo de Apple.
Sin embargo, la desaceleración del crecimiento económico, la fortaleza del dólar estadounidense y la intensa competencia de los fabricantes chinos de teléfonos inteligentes están dificultando el panorama. Empresas como Huawei y Xiaomi ofrecen dispositivos cada vez más potentes a precios más bajos, mientras que Samsung sigue siendo un importante competidor global.
Los efectos cambiarios también reducen el valor de las ventas en el extranjero al convertirlas a dólares. Apple genera una gran parte de sus ingresos fuera de Estados Unidos, por lo que los tipos de cambio pueden afectar significativamente los resultados reportados, incluso cuando la demanda local es estable.
Las ganancias récord no silencian a Wall Street
La paradoja del informe de resultados de Apple reside en que la compañía sigue generando beneficios extraordinarios. El beneficio neto ascendió a 18.360 millones de dólares y los ingresos alcanzaron un récord trimestral. Pocas empresas en la historia han generado ese nivel de beneficios en un periodo de tres meses.
Sin embargo, los inversores se centran menos en el tamaño absoluto del negocio de Apple que en su tasa de crecimiento futura. Las acciones han caído considerablemente desde sus máximos de 2015, ante la creciente preocupación de que el mercado de los teléfonos inteligentes esté madurando y de que Apple aún no cuente con otro producto capaz de igualar la magnitud del iPhone.
Los resultados trimestrales mostraron que las ventas de iPad continuaron disminuyendo, mientras que las de Mac se mantuvieron prácticamente estables. El rendimiento del Apple Watch es más difícil de evaluar porque la compañía lo incluye junto con otros productos en una amplia categoría de informes.
Los servicios están creciendo a un ritmo acelerado. Los ingresos procedentes de la App Store, Apple Music, iCloud y otros servicios generan un flujo constante vinculado a la base de usuarios de Apple. La compañía destaca cada vez más este negocio como prueba de que su valor trasciende los ciclos anuales de renovación de hardware.
El trimestre de marzo será la verdadera prueba
Las previsiones de Apple sugieren que el trimestre actual proporcionará la evidencia más clara hasta el momento sobre si las ventas de iPhone han alcanzado un pico temporal o si han entrado en una desaceleración más sostenida.
La dirección indicó que es probable que las ventas de iPhone disminuyan interanualmente en el trimestre de marzo. Esta sería la primera caída de este tipo desde el lanzamiento del producto y tendría un impacto simbólico que trascendería con creces un solo período contable.
La industria de los smartphones está cambiando. En los mercados desarrollados, la mayoría de los consumidores que desean un smartphone ya lo poseen. Los dispositivos mejoran de forma más gradual y los clientes suelen conservar sus teléfonos durante más tiempo antes de actualizarlos. Las operadoras de telefonía móvil también están dejando de lado los subsidios que antes incentivaban los ciclos de reemplazo de dos años.
Estas fuerzas afectan a todos los fabricantes, pero Apple se enfrenta a expectativas inusuales porque el iPhone ha experimentado años de rápido crecimiento a una escala enorme. Incluso un crecimiento moderado puede resultar decepcionante cuando los inversores se han acostumbrado a incrementos mucho mayores.
Apple mira más allá del teléfono
La compañía está invirtiendo en varias áreas que podrían reducir su dependencia del iPhone con el tiempo. El Apple Watch es la nueva categoría de hardware más visible, mientras que Apple Music amplía el papel de la compañía en los servicios de suscripción.
Apple también está desarrollando su ecosistema a través de Apple Pay, software para televisión, servicios en la nube y aplicaciones relacionadas con la salud. Siguen circulando rumores de que la compañía está explorando la tecnología automotriz, aunque Apple no ha anunciado públicamente ningún programa para vehículos.
Ninguna de esas iniciativas se acerca actualmente a la importancia financiera del iPhone. El reto reside en que crear otra categoría de producto de escala comparable podría ser poco realista. El iPhone combinó comunicación, informática, fotografía, entretenimiento y acceso a internet en un solo dispositivo y, posteriormente, se benefició de la migración global a los teléfonos inteligentes.
Es posible que Apple necesite crear un conjunto de negocios que, en conjunto, compensen el menor crecimiento de su división de telefonía. Los servicios, los dispositivos portátiles y los nuevos dispositivos podrían conformar esa combinación, pero los inversores querrán pruebas de que pueden alcanzar un tamaño suficiente como para ser relevantes.
Una empresa se enfrenta a su propio éxito
El problema actual de Apple se debe en parte a sus extraordinarios logros. Con cientos de millones de iPhones ya en uso y ventas anuales que se cuentan por cientos de millones de unidades, mantener un crecimiento de dos dígitos se vuelve matemáticamente difícil.
La compañía también se enfrenta a la comparación con el ciclo del iPhone 6, que fue excepcionalmente fuerte. Esto significa que una caída este año no necesariamente demuestra que la franquicia se esté debilitando de forma permanente.
Cook ha hecho hincapié en la base de clientes instalada de Apple y en la fidelidad de sus clientes, argumentando que la oportunidad a largo plazo sigue siendo sustancial a medida que la gente actualiza sus dispositivos antiguos y a medida que se expande la adopción de teléfonos inteligentes en los mercados en desarrollo.
Pero los próximos trimestres pondrán a prueba ese argumento. Apple ya no puede confiar en la suposición de que cada nueva generación de iPhone generará automáticamente un rápido crecimiento en las ventas.
La compañía sigue siendo enormemente rentable, financieramente sólida y profundamente arraigada en el sector de la tecnología de consumo. Sin embargo, su último informe de resultados marca un punto de inflexión. Por primera vez en más de una década, Apple está preparando a los inversores para una disminución de los ingresos, y la razón es clara: el motor de crecimiento del iPhone que transformó la compañía finalmente está mostrando signos de agotamiento.