Los ingresos trimestrales de Apple cayeron un 13 por ciento, hasta los 50.600 millones de dólares, y las ventas de iPhone disminuyeron un 16 por ciento, poniendo fin a 13 años de crecimiento ininterrumpido de las ventas año tras año y dejando al descubierto la dependencia de la compañía de un mercado de teléfonos inteligentes que está entrando en la madurez.

Apple vendió 51,2 millones de iPhones en el trimestre que finalizó el 26 de marzo, una cifra inferior a los 61,2 millones del año anterior. Los beneficios cayeron a 10.500 millones de dólares, frente a los 13.600 millones anteriores, mientras que los ingresos en la Gran China disminuyeron un 26 por ciento.

El comunicado de resultados de la compañía atribuyó parte del descenso a la fortaleza del dólar y a las difíciles comparaciones con el lanzamiento del iPhone 6. Sin embargo, la magnitud del cambio apunta a un problema más profundo: muchos consumidores ya poseen smartphones potentes y los conservan durante más tiempo.

La comparación con el iPhone se vuelve implacable

El iPhone 6 introdujo pantallas más grandes y desencadenó un ciclo de actualizaciones excepcional. Su sucesor, el 6s, mejoró el rendimiento y añadió controles sensibles a la presión, pero conservó el mismo diseño básico. Por lo tanto, Apple se enfrentó tanto a la saturación del mercado como a un índice de referencia inusualmente alto del año anterior.

Wired informó que las ventas de iPhone cayeron por primera vez desde el lanzamiento del producto en 2007. Dado que este dispositivo representa casi dos tercios de los ingresos de Apple, una disminución en las ventas de unidades se convierte rápidamente en una disminución a nivel de toda la compañía.

Las prácticas de las operadoras también están cambiando. Las operadoras estadounidenses están sustituyendo los contratos subvencionados de dos años por planes de pago a plazos que muestran el coste total del teléfono. Este cambio podría animar a los clientes a retrasar la renovación de sus dispositivos en lugar de considerar un nuevo teléfono como un beneficio habitual del contrato.

El informe trimestral de Apple muestra que la desaceleración afectó a otros dispositivos: las ventas de iPad continuaron cayendo y los ingresos por Mac disminuyeron. Los servicios, incluyendo la App Store, Apple Music e iCloud, crecieron con fuerza, pero siguen siendo mucho menores que el negocio del iPhone.

China pasa de ser un motor a un riesgo

La Gran China había sido la región de mayor crecimiento para Apple. La caída del 26% en los ingresos revierte esa tendencia en medio de la incertidumbre económica, la presión cambiaria y la competencia de Huawei, Xiaomi, Oppo y otros fabricantes locales.

El director ejecutivo, Tim Cook, afirmó que Hong Kong representó una parte desproporcionada de la caída y sostuvo que las perspectivas a largo plazo de China continental siguen siendo sólidas. Destacó el crecimiento de la base instalada y la expansión del sector minorista.

Un análisis de Time relacionó la caída de los ingresos con las menores ventas del iPhone, la situación en China y un pronóstico cauteloso para el próximo trimestre. Apple prevé ingresos de entre 41.000 y 43.000 millones de dólares, por debajo de las expectativas de Wall Street y muy por debajo del mismo período del año anterior.

El nuevo iPhone SE podría ser útil al ofrecer componentes actuales en un dispositivo más pequeño y económico. Sin embargo, su lanzamiento fue demasiado tardío para influir en el trimestre reportado y podría generar menores ingresos por unidad que los modelos insignia.

Los servicios ofrecen un segundo mecanismo de crecimiento

Apple cuenta ahora con más de mil millones de dispositivos activos, lo que le ha permitido crear una audiencia para aplicaciones, música, almacenamiento, pagos y otros servicios recurrentes. Los ingresos por servicios aumentaron un 20%, un ritmo que hace que este segmento sea cada vez más importante.

El mecanismo difiere del del hardware. Apple obtiene ingresos cuando los clientes compran aplicaciones y suscripciones, lo que genera ganancias mucho después de la venta de un dispositivo. Por lo tanto, una base de usuarios más amplia puede sustentar el crecimiento incluso cuando los envíos anuales de iPhone se estancan.

Los resultados de la compañía también anunciaron una ampliación de su programa de retorno de capital. Apple devolverá efectivo adicional mediante dividendos y recompra de acciones, lo que refleja una enorme generación de efectivo a pesar del descenso.

Otro informe contemporáneo señaló que Apple aún vendió más de 51 millones de teléfonos y generó más de 10 mil millones de dólares en ganancias trimestrales. El problema no radica en una debilidad inmediata, sino en la dificultad de mantener el crecimiento a partir de una base ya enorme.

Un mercado de teléfonos inteligentes maduro pone a prueba la innovación

El crecimiento de los envíos mundiales de smartphones se está desacelerando a medida que aumenta su penetración en los países más ricos. Los teléfonos Android de gama media ofrecen cada vez más pantallas, cámaras y procesadores de alta calidad, lo que reduce la brecha de rendimiento que antes impulsaba a los consumidores a pagar precios de gama alta.

Según una estimación de mercado de IDC, los envíos mundiales de smartphones se mantuvieron prácticamente estables durante el primer trimestre. Por lo tanto, el declive de Apple forma parte de una transición del sector, si bien su posicionamiento premium y su cartera de productos concentrada hacen que el efecto sea especialmente visible.

Cook hizo hincapié en futuros productos sin especificar cuáles. Apple está invirtiendo en salud, tecnología automotriz, inteligencia artificial y nuevos servicios, pero ninguno se acerca aún a la magnitud del iPhone.

La empresa debe gestionar dos tareas simultáneamente: persuadir a los usuarios actuales para que actualicen sus dispositivos y crear negocios que reduzcan la dependencia de ese ciclo. El Apple Watch, los productos y servicios de televisión amplían la cartera de productos, pero las categorías de hardware tardan en llegar a cientos de millones de clientes.

El trimestre récord de enero ya había advertido que el siguiente periodo podría traer consigo una caída de los ingresos. El martes se confirmó el fin del superciclo del iPhone. Apple sigue siendo extraordinariamente rentable, pero los inversores ya no pueden dar por sentado que cada nuevo modelo venderá automáticamente más unidades que el anterior.