La Cámara de Representantes superó el sábado un estancamiento de seis meses en materia de financiación de emergencia para la seguridad nacional, aprobando medidas de ayuda separadas para Ucrania, Israel y la región del Indo-Pacífico en una inusual sesión de fin de semana que puso de manifiesto profundas divisiones entre los republicanos, al tiempo que logró amplias mayorías bipartidistas para los proyectos de ley subyacentes. La medida más importante, la Ley de Asignaciones Suplementarias para la Seguridad de Ucrania, fue aprobada por 311votos a favor y 112 en contra, con el apoyo de todos los demócratas y la oposición de 112 republicanos.

La medida para Israel se aprobó por 366 votos a favor y 58 en contra, mientras que el proyecto de ley para el Indo-Pacífico se aprobó por 385 votos a favor y 34 en contra, con una abstención. Un cuarto proyecto de ley que impone sanciones adicionales y otras medidas de seguridad nacional se aprobó por 360 votos a favor y 58 en contra. En conjunto, el paquete representa aproximadamente 95 mil millones de dólares en gastos de emergencia propuestos y facultades relacionadas, según los resúmenes publicados por los miembros que votaron sobre las medidas. El resumen de la votación documentó los cuatro resultados finales, mientras que la representante Emilia Sykes describió los tres principales proyectos de ley de asistencia como un paquete combinado para Ucrania, Israel y el Indo-Pacífico que también incluye apoyo humanitario.

Una coalición construida de manera diferente en función de cada proyecto de ley

La importancia política radica no solo en la cantidad de dinero, sino también en la composición de los votos. En el caso de Ucrania, 210 demócratas y 101 republicanos votaron a favor, mientras que 112 republicanos votaron en contra y ningún demócrata se opuso al proyecto de ley. El recuento oficial de votos evidencia una división interpartidista inusualmente marcada: la medida no podría haberse aprobado solo con los votos republicanos, a pesar de que los republicanos controlan la cámara.

La medida sobre Israel obtuvo una mayoría bipartidista más amplia, pero también una coalición opositora diferente. El representante Maxwell Frost, demócrata de Florida que votó en contra, argumentó en una declaración del 20 de abril que la ayuda defensiva a Israel podría estar justificada, pero que el proyecto de ley no separaba suficientemente el apoyo defensivo de la asistencia militar ofensiva ni imponía condiciones adecuadas en cuanto a la protección de la población civil. Por otro lado, el representante Barry Moore, republicano de Alabama, afirmó que su voto a favor reflejaba la necesidad de reabastecer la defensa antimisiles israelí y apoyar las operaciones militares estadounidenses en la región tras los recientes ataques iraníes.

El debate y las enmiendas presentadas durante la jornada también demostraron cómo el presidente de la Cámara, Mike Johnson, estructuró el paquete legislativo para permitir que los miembros expresaran posturas distintas en cada escenario. El Registro del Congreso documenta el debate sobre las enmiendas al proyecto de ley para Ucrania, incluyendo los intentos de reducir o eliminar parte de la financiación. El registro de votación muestra que una enmienda para reducir a cero cada dólar del proyecto de ley para Ucrania fracasó por 71 votos contra 351, y una enmienda para eliminar la financiación no militar fracasó por 154 votos contra 272.

¿Qué financiaría el paquete?

El proyecto de ley para Ucrania destina decenas de miles de millones de dólares a armamento, reposición de existencias estadounidenses, operaciones y apoyo económico relacionado con la invasión rusa. La legislación para Israel proporciona asistencia en materia de seguridad, incluyendo fondos vinculados a sistemas de defensa antimisiles, operaciones regionales estadounidenses y ayuda humanitaria. El proyecto de ley para el Indo-Pacífico destina fondos a la capacidad de defensa de Estados Unidos y sus aliados en la región, incluyendo apoyo relacionado con Taiwán y la base industrial de submarinos estadounidenses.

La amplitud del paquete es una de las razones por las que sus partidarios interpretaron la votación del sábado como una medida que combinaba asistencia exterior e inversión en defensa nacional. La representante Sykes declaró que las medidas apoyarían a los aliados a la vez que proporcionarían ayuda humanitaria. Otros legisladores recalcaron que una parte sustancial de los fondos se destinaría a reabastecer el armamento estadounidense y a expandir la capacidad industrial del país, en lugar de simplemente transferir dinero al extranjero.

La cuarta medida, la HR 8038, añade sanciones y otras facultades relacionadas con Rusia, Irán y las aplicaciones controladas por adversarios extranjeros. Su inclusión refleja la estrategia de Johnson de agrupar varias prioridades distintas de seguridad nacional en un paquete que pueda ser remitido al Senado tras votaciones separadas en la Cámara de Representantes. El Washington Post, en su crónica de la sesión, señaló que los cuatro proyectos de ley de política exterior fueron aprobados con apoyo bipartidista y que se esperaba que el Senado los debatiera a continuación.

Johnson acepta el riesgo de una revuelta

Para Johnson, la decisión de someter a votación la ayuda a Ucrania tuvo un alto costo político. La mayoría de los republicanos de la Cámara de Representantes se oponían a la medida, y los miembros más intransigentes habían advertido que su aprobación podría intensificar los intentos de destituirlo como presidente de la Cámara. Por lo tanto, la votación equivalía a optar por depender del apoyo demócrata para una política que una gran parte de su propio grupo rechazaba.

Esa dinámica ayuda a explicar por qué el paquete se dividió en proyectos de ley separados en lugar de obligar a los miembros a emitir un solo voto sobre todos los componentes. El representante Barry Loudermilk, republicano de Georgia, declaró el 20 de abril que dividir el paquete permitió a los miembros votar según su conciencia sobre cada tema. Este enfoque generó diferentes coaliciones sin sacrificar la aprobación de ninguna de las medidas principales.

También puso de manifiesto una característica recurrente de este Congreso: cuando la cámara se pronuncia sobre cuestiones fiscales o de seguridad nacional de gran trascendencia, las coaliciones bipartidistas pueden resultar más decisivas que la mayoría formal. Las votaciones del sábado fueron especialmente significativas porque la medida más controvertida, la ayuda a Ucrania, se aprobó con mayor apoyo demócrata que republicano.

El Senado se convierte en la siguiente prueba

La decisión de la Cámara de Representantes no libera los fondos por sí sola. La legislación aún debe ser aprobada por el Senado y firmada por el presidente Biden. Los líderes del Senado han indicado que pretenden actuar con rapidez, y el presidente ha respaldado firmemente la renovación de la ayuda a Ucrania y la financiación adicional para la seguridad de Israel y sus socios en el Indo-Pacífico.

Pero hasta la noche del sábado, el hecho decisivo fue la votación en la Cámara de Representantes. Durante meses, la ayuda a Ucrania se había estancado a pesar del creciente desabastecimiento de municiones y las reiteradas solicitudes del gobierno. La votación de 311 a 112 le da ahora al Senado vía libre para votar y revela que existe una amplia mayoría bipartidista en la Cámara cuando se permite a los miembros votar directamente sobre la cuestión.

El paquete legislativo también deja sin resolver las consecuencias políticas dentro del grupo republicano. Johnson logró impulsar la legislación, pero lo hizo a pesar de las objeciones de la mayoría de los republicanos respecto al proyecto de ley sobre Ucrania. Si esta decisión provocará otra crisis de liderazgo solo se aclarará después de que el Senado se pronuncie. Por ahora, la Cámara de Representantes ha transformado una larga disputa sobre financiación en un conjunto concreto de proyectos de ley y ha puesto la siguiente decisión en manos del Capitolio.